En una noche lluviosa en el Estadio Tomás Adolfo Ducó, Huracán logró un emocionante empate 2-2 contra Defensa y Justicia. La afición, a pesar del clima, llenó las gradas, creando un ambiente eléctrico. Desde el primer minuto, el equipo mostró deseo, y rápidamente se puso en ventaja, gracias a un gol de Ó. Cortés a los 12 minutos.

Defensa no se amilanó y logró igualar antes del descanso. Un cabezazo de su delantero estrella revirtió la ventaja de Huracán justo antes de que el árbitro pitara el final del primer tiempo. En el segundo tiempo, el juego se hizo más tenso; cada pase se sintió como si determinara el destino del encuentro. Los equipos intercambiaron ataques, pero ninguno logró romper la paridad.

En los últimos minutos, Huracán se lanzó al frente en busca de la victoria. La afición vitoreaba, soñando con un último gol. Sin embargo, el silbato final dejó el marcador en 2-2, un resultado que, aunque decepcionante, demostró la lucha y el espíritu del equipo.